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Longevidad Saludable
Descripción Esta estrategia se concibe como el conjunto de acciones integradas que, al ser aplicadas en forma anticipatoria y proactiva en el adulto y el adulto mayor, favorecerán su supervivencia y desarrollo armonioso, así como una mejor calidad de vida. La alta prevalencia de las enfermedades crónicas es relativamente reciente y este cambio ha sido atribuido a diferentes factores tales como:
Las enfermedades crónicas son predominantes en sectores más vulnerables de la población, lo que dificulta el trabajo hacia la prevención y el tratamiento. Dentro de los grupos vulnerables se encuentran los adultos mayores, las personas de escasos recursos socioeconómicos y las personas con enfermedades e incapacidades mentales, físicas e intelectuales. La población con enfermedades crónicas tiene una mayor demanda de uso de servicios de salud y medicinas, lo que incrementa los gastos en el cuidado de la salud. La obesidad es un serio problema de salud pública al constituir el principal factor de riesgo para desarrollar alguna de las enfermedades crónicas y degenerativas más frecuentes en México, tales como diabetes, hipertensión arterial, osteoporosis, cáncer, padecimientos autoinmunes y cardiovasculares, las cuales ocupan los primeros lugares de mortalidad general. Así, por ejemplo, mientras que sólo 13.9% de personas con peso normal padece hipertensión, 47% de los obesos tiene ese problema.
Lo anterior significa que existe una creciente prevalencia de conductas de riesgo tales como sedentarismo, tabaquismo, mala nutrición y alto consumo de alcohol, lo que favorece el desarrollo de padecimientos no transmisibles, que dominan el perfil de salud de la población mexicana y entre los que sobresale la diabetes mellitus. Otro problema relacionado con el envejecimiento y los nuevos estilos de vida son las enfermedades isquémicas del corazón, sólo superadas por la diabetes, las cuales ocasionaron más de 50 mil muertes en 2005, 80% de las cuales ocurrieron en personas mayores de 60 años. Los padecimientos cardiovasculares son responsables del 30% de todas las muertes en el ámbito mundial. Los gastos por concepto de enfermedades cardiovasculares ocupan entre el 2 y 3% de los gastos totales de los servicios en salud. Por tal motivo, la planeación de los gastos en materia de prevención debe siempre tomar en cuenta los costos derivados del tratamiento y las complicaciones por enfermedades del aparato circulatorio. Objetivos de la estrategia
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